Author: omivr

Lo que sigue

Heme aquí, rendido ante los pies del tiempo una vez más. Tomar una decisión nunca me ha sido fácil. Colapsar todas las posibilidades en una sola realidad tangible es un acto de admirarse, pues se debe tener la mente fría y el cuerpo caliente, listo para reaccionar ante cualquier consecuencia que traigan las acciones de uno tras proyectar el futuro previsible deseado. No obstante, pese al miedo y todo lo que implica, no me dejaré llevar por las circunstancias actuales. Sé que soy mejor que eso. Mi visión del mundo debe ser crítica, no subjetiva. Solo así podré proceder con certeza.

Tanto desbarajuste en un lapso tan relativamente pequeño de tiempo tiende a producir estrés en el ser de una manera impresionante; bloqueando toda transmisión existente entre el alma y el cuerpo con mente, lo que termina plasmándose en un blog personal y a la vez anónimo de rasgos desconocidos y sin sentido aparente, exceptuando el bienestar mental del autor, que a su vez se encuentra perdido en un limbo cíclico de reflexiones sin sentido… hasta que llega el momento de decidir.

¿Quién eres?

El ser humano y su búsqueda implacable por realizar sus sueños. Un ciclo vicioso que, para empezar, corre al revés. Es muy común que nos sintamos atraídos hacia algo que nos cause placer; pero hoy día se toman muchas decisiones en torno a esos golpes anímicos pasajeros, decisiones tan importantes como la carrera que estudiarás, la pareja con la que compartirás la mayor parte de tu vida, o si aceptar o rechazar una oferta de empleo.

No hay que culpar a nadie. Es verdad que debemos ponernos a nosotros antes que a los demás. No intentes quitar la pelusa del ojo de tu amigo cuando aún no has visto la viga en el tuyo. El problema yace en que no consideramos a nuestro ser per se, sino que decidimos inconscientemente sucumbir ante las adicciones emocionales de nuestro cuerpo.

Pero al final eso es lo que significa ser libre ¿no es así?; poder decidir lo que uno hace, lo que uno es.